Marketplace o tienda online propia: un estudio de empresas de la UE
Tener una tienda en tu sitio web no revela cuánto negocio sigues recibiendo a través de un marketplace. Analizamos cómo combinaron ambas vías las empresas de la UE, con datos de Eurostat sobre las ventas de 2024.
Ventas de 2024 declaradas en la encuesta empresarial de Eurostat de 2025. El estudio abarca determinados sectores de la UE y empresas con al menos 10 personas ocupadas. Análisis finalizado el 17 de octubre de 2026.
Resumen
Un marketplace y una tienda online propia suelen funcionar a la vez. En nuestro análisis de los datos de Eurostat sobre las ventas de 2024, cerca del 84 % de las pequeñas empresas de la UE que vendían en marketplaces obtuvo allí al menos el 20 % de sus ventas web. Entre las grandes empresas que usaban marketplaces, la proporción era de aproximadamente el 66 %. Pequeña significa de 10 a 49 personas ocupadas; grande, 250 o más. Estas cifras cuentan empresas que alcanzan un umbral de ventas, no la parte de todas las ventas que reciben los marketplaces.[1][2]
Entre las empresas que vendían tanto en marketplaces como en sus propios sitios web o aplicaciones, alrededor de tres cuartas partes de las pequeñas seguían alcanzando ese umbral, frente a cerca del 58 % de las grandes. Una tienda propia puede convivir con una aportación considerable del marketplace. Para un equipo que planifica contenido en redes sociales, el siguiente paso útil es entender cada vía de pedido antes de decidir adónde enviar a los clientes desde una campaña. El estudio mide canales de venta, no beneficios ni los efectos de elegir una vía u otra.[1][2]
Imagina una empresa que ha invertido en su propia tienda. Sus páginas de producto están completas, el proceso de compra funciona y sus perfiles sociales enlazan al sitio. Sería fácil suponer que el marketplace que también utiliza ha pasado a un segundo plano. Pero la existencia de la tienda no nos dice eso. Necesitamos saber dónde se hacen los pedidos.
La distinción importa cuando un equipo pequeño elige el destino de su próxima campaña. Una publicación puede presentar un producto, explicar un servicio o responder a una pregunta. Después, el enlace invita a la persona a continuar en un lugar concreto. Para elegir ese destino, hace falta conocer el negocio más allá de comprobar qué canales de venta tiene.
Usamos los datos empresariales de Eurostat para responder a dos preguntas: ¿qué proporción de empresas vende en marketplaces? Y, entre las que los usan, ¿con qué frecuencia aportan al menos una quinta parte de las ventas web? Las respuestas cuentan historias distintas. Después comprobamos si el segundo patrón se mantiene al excluir a las empresas que no venden a través de una tienda propia.
Una empresa puede recibir pedidos web por ambas vías

- Sitio web o aplicación propios
- Marketplace externo
- Taller de cerámica
Un marketplace también es comercio electrónico
«Marketplace o comercio electrónico» es una forma habitual de plantear la decisión, pero un marketplace ya es una forma de comercio electrónico. La comparación útil es entre recibir pedidos por el sitio web o la aplicación propios y recibirlos a través de un marketplace externo. Una empresa puede usar una vía, la otra o ambas.[2]
Este estudio sigue esas vías de pedido. Tener tienda propia significa que la empresa recibe pedidos web a través de su propio sitio o aplicación. Vender en marketplaces significa recibirlos a través del sitio o la aplicación de un marketplace. La diferencia está en dónde se hace el pedido, no en si la empresa ha programado por sí misma el software de compra. También se aplica a servicios y clientes empresariales, no solo a productos minoristas.
Una empresa clasificada como vendedora solo en marketplaces puede tener un sitio web informativo. También puede recibir pedidos fuera de internet o por otros sistemas electrónicos. Aquí, «solo en marketplaces» significa que no tiene ventas web a través de su propio sitio o aplicación. No significa que todas sus ventas pasen por un marketplace.[1][2]
Distinguir estos conceptos evita un error práctico. Crear un sitio web, abrir una tienda online y cambiar el reparto de los pedidos son pasos distintos. Antes de tratar un nuevo sitio web como la solución, conviene comprobar cuál de ellos necesita realmente el negocio.
Una tienda propia puede convivir con ventas importantes en marketplaces
Una posible explicación es que, entre las pequeñas empresas que venden en marketplaces, sea más habitual no tener ventas en tienda propia. En los datos de la UE, el 33,7 % de los pequeños vendedores en marketplaces usaba estos como única vía de ventas web, frente al 18,2 % de los grandes. Estas empresas reciben necesariamente todas sus ventas web por marketplaces y, por tanto, todas alcanzan el umbral del 20 %.[1][6]
Por eso repetimos el cálculo solo con las empresas que vendían por ambas vías. Tras restar del grupo que alcanza el umbral a las que solo venden en marketplaces, se estima que el 75,5 % de las pequeñas con ambas vías seguía obteniendo en marketplaces al menos una quinta parte de sus ventas web. Las estimaciones equivalentes fueron del 69,5 % entre las medianas y del 58,2 % entre las grandes.
Para las pequeñas, el cálculo es (7,50 − 3,02) dividido entre 5,93 y multiplicado por 100. Los dos primeros valores son los porcentajes de todas las pequeñas empresas que alcanzan el umbral y que venden solo en marketplaces. El último es el porcentaje que vende tanto por su propio sitio web o aplicación como por un marketplace. Todos los datos usan la misma población empresarial.[1]
Esta comprobación acota la interpretación. La diferencia entre pequeñas y grandes no se explica únicamente por la proporción que usa marketplaces como única vía de ventas web. También existe entre las empresas que venden en tienda propia. Eso no demuestra qué causa la diferencia: la demanda, el sector, la combinación de productos y otras circunstancias pueden variar entre los grupos.
Por tanto, tener tienda propia no demuestra que los marketplaces hayan pasado a ser marginales. Del mismo modo, una aportación importante del marketplace no demuestra que la tienda propia haya fracasado. Las dos vías pueden atender compras distintas. Los datos invitan a examinar esa posibilidad, pero no indican a qué canal destinar el siguiente euro.
El patrón se mantiene entre quienes usan ambas vías
Porcentaje de empresas que vendía tanto por su propio sitio web o aplicación como por marketplaces y obtuvo en estos al menos el 20 % de sus ventas web en 2024.
| Tamaño de la empresa | Proporción de vendedores con ambas vías que alcanza el umbral del 20 % |
|---|---|
| Pequeñas: 10–49 personas ocupadas | 75,5 % |
| Medianas: 50–249 personas ocupadas | 69,5 % |
| Grandes: 250 personas ocupadas o más | 58,2 % |
Las pequeñas empresas que venden en marketplaces alcanzan con más frecuencia el umbral del 20 % en la mayoría de países de la UE
La proporción de vendedores en marketplaces que alcanzaba el umbral del 20 % era mayor entre las pequeñas empresas que entre las grandes en 23 de los 26 países de la UE con ambas estimaciones disponibles. Las excepciones fueron Malta, Países Bajos y Eslovaquia. La estimación del umbral para las grandes empresas alemanas no está disponible y lleva una marca de baja fiabilidad: falta el dato, no es cero.[1]
Al limitar la comparación a empresas con ambas vías de venta, las pequeñas también presentan una proporción mayor en 23 de 26 países, pero las excepciones pasan a ser Bulgaria, Malta y Países Bajos. Esta diferencia justifica mostrar las dos comparaciones. Sería engañoso suponer que una misma descripción encaja en todos los mercados.
Las cifras nacionales de uso y de aportación a las ventas también pueden divergir. En Lituania, el 34,74 % de las pequeñas empresas vendía en marketplaces, frente al 9,22 % en Irlanda. Sin embargo, entre quienes vendían en ellos, la proporción estimada que alcanzaba el umbral era del 82,4 % en Lituania y del 91,4 % en Irlanda. Un uso más extendido no implica necesariamente que una mayor proporción de vendedores en marketplaces alcance el umbral del 20 % de ventas web.
Son comparaciones descriptivas, no una clasificación de la calidad del marketing. Cada país tiene una composición sectorial distinta y este análisis no la ajusta. Países Bajos presenta marcas de ruptura de serie en medidas relevantes de pequeñas empresas. Conservamos esas marcas y usamos las cifras para comparar un solo año. La tabla por países mantiene los valores no disponibles y las notas de la fuente.
La comparación por países
Proporción de vendedores en marketplaces que obtuvo allí al menos el 20 % de sus ventas web en 2024. La diferencia es el porcentaje de las pequeñas menos el de las grandes, en puntos porcentuales. Pequeñas: 10–49 personas ocupadas; grandes: 250 o más.
Ver los 27 países y las marcas de la fuente
| País | Pequeñas empresas | Grandes empresas | Pequeñas menos grandes |
|---|---|---|---|
| Austria | 81,1 % | 63,0 % | 18,1 puntos porcentuales |
| Bélgica | 68,3 % | 55,2 % | 13,1 puntos porcentuales |
| Bulgaria | 84,0 % | 82,7 % | 1,3 puntos porcentuales |
| Chipre | 91,4 % | 79,1 % | 12,4 puntos porcentuales |
| Chequia | 77,8 % | 63,2 % | 14,7 puntos porcentuales |
| Alemania | 86,7 % | No disponibleBaja fiabilidad | No disponibleBaja fiabilidad |
| Dinamarca | 74,6 % | 57,4 % | 17,2 puntos porcentuales |
| Estonia | 78,1 % | 70,1 % | 8,0 puntos porcentuales |
| Grecia | 88,0 % | 78,0 % | 10,0 puntos porcentuales |
| España | 87,2 % | 76,6 % | 10,6 puntos porcentuales |
| Finlandia | 72,0 % | 47,7 % | 24,3 puntos porcentuales |
| Francia | 81,3 % | 50,9 % | 30,4 puntos porcentuales |
| Croacia | 85,2 % | 78,6 % | 6,6 puntos porcentuales |
| Hungría | 81,5 % | 42,4 % | 39,1 puntos porcentuales |
| Irlanda | 91,4 % | 76,0 % | 15,5 puntos porcentuales |
| Italia | 86,6 % | 69,6 % | 17,0 puntos porcentuales |
| Lituania | 82,4 % | 66,7 % | 15,7 puntos porcentuales |
| Luxemburgo | 89,1 % | 67,6 % | 21,6 puntos porcentuales |
| Letonia | 85,5 % | 67,8 % | 17,8 puntos porcentuales |
| Malta | 83,2 % | 88,9 % | -5,7 puntos porcentuales |
| Países Bajos | 65,5 %Ruptura de serie | 67,1 % | -1,5 puntos porcentualesRuptura de serie |
| Polonia | 86,4 % | 60,6 % | 25,9 puntos porcentuales |
| Portugal | 76,5 % | 66,4 % | 10,1 puntos porcentuales |
| Rumanía | 84,9 % | 82,0 % | 2,9 puntos porcentuales |
| Suecia | 75,3 % | 53,6 % | 21,8 puntos porcentuales |
| Eslovenia | 87,1 % | 59,6 % | 27,5 puntos porcentuales |
| Eslovaquia | 57,1 % | 61,7 % | -4,6 puntos porcentuales |
Un taller de cerámica puede usar ambas vías sin repartir las ventas a partes iguales
Pensemos en un taller de cerámica ficticio con 12 personas ocupadas. En un año recibe pedidos por 420.000 € en su tienda propia y por 180.000 € en marketplaces. Sus ventas web suman 600.000 €. Además, vende 400.000 € fuera de internet. Son cantidades inventadas para explicar el cálculo, no datos de un cliente ni resultados esperados.
Los marketplaces representan el 30 % de sus ventas web: 180.000 € dividido entre 600.000 €. La empresa alcanza el umbral del 20 % del estudio, aunque la tienda propia aporte el otro 70 %. Sobre sus ventas totales de 1.000.000 €, la proporción del marketplace es del 18 %. Las dos descripciones son correctas porque usan denominadores distintos.
Supongamos que el equipo prepara publicaciones para una nueva colección. Tener tienda propia no resuelve adónde deben llevar esos posts. Podría revisar los detalles del producto, los pasos de compra y las preguntas de los clientes en cada destino. Una publicación que promete ayuda para elegir un tamaño debería llevar a una página que ofrezca esa ayuda; una que anuncia una oferta concreta, al lugar donde se pueda comprar.
La proporción del 30 % no basta para saber si el marketplace compensa. El equipo también necesitaría conocer los costes, los márgenes, las devoluciones y el tiempo de trabajo de cada vía. Este estudio no contiene esos datos. El ejemplo ayuda a separar tres preguntas que pueden confundirse: dónde vende el negocio, cuánto aporta cada vía y si salen las cuentas.
Elige el destino de la campaña según lo que el cliente necesita hacer
Conecta la publicación con el siguiente paso adecuado

Empieza por la pregunta del cliente
Identifica qué promete explicar u ofrecer la publicación. Comprueba qué destino puede cumplirlo.
Revisa la vía de pedido
Compara la exactitud de la información, la disponibilidad, los pasos de compra y los costes del negocio en cada destino.
Comprueba el reparto real
Distingue la proporción de ventas web de cada vía de su proporción sobre todas las ventas. Revisa los resultados con la medición existente.
Empieza por la pregunta inmediata del cliente. Quien compara especificaciones puede necesitar una página de producto detallada. Quien responde a una oferta temporal necesita el precio exacto, la disponibilidad y las condiciones de compra. Quien busca un servicio quizá necesite información para reservarlo. Revisa las páginas que puedes mantener antes de decidir cuál responde mejor a esa necesidad.
Comprueba lo mismo en ambos destinos. ¿Se encuentra el producto o servicio prometido en la publicación? ¿Están actualizados el precio, la disponibilidad y los detalles de entrega o reserva? ¿Se puede completar el siguiente paso desde el móvil? Un marketplace puede encajar mejor en una campaña y una tienda propia en otra. La elección debe responder a lo que el cliente necesita hacer.
En el taller ficticio, una publicación sobre cómo cuidar un esmalte podría llevar a una página de la tienda propia que reúna consejos de cuidado y los productos correspondientes. Una publicación que promocione un lote disponible solo en un marketplace debería llevar a esa oferta. En ambos casos, el destino cumple la promesa del post. No hay motivo para hacer pasar a todos los clientes por ambas vías.
Una breve revisión de los canales antes de la próxima campaña
Primero, usa los registros de pedidos existentes para anotar el valor de las ventas web de cada vía durante el mismo periodo. Separa los pedidos de la tienda propia de los de marketplaces y calcula qué proporción representa cada grupo sobre la suma de ambos. Anota las ventas fuera de internet en otra línea para no confundir una proporción de ventas web con una proporción de todas las ventas del negocio.
Usa la misma base para medir el valor de las ventas. Un pago del marketplace después de comisiones no es directamente comparable con el total de pedidos de la tienda propia antes de comisiones. Mezclarlos puede hacer que un canal parezca menor por una cuestión contable. Primero concilia los totales de ventas; después compara por separado las comisiones, las devoluciones y los demás costes.
La revisión del taller ficticio empezaría con 420.000 € y el 70 % de las ventas web en su tienda propia, y 180.000 € y el 30 % en marketplaces. Las siguientes entradas serían los costes reales y las preguntas frecuentes de los clientes en cada vía. Comprueba los registros antes de asignar un valor a un coste que falte. Esto ayuda más a decidir que tratar el umbral del 20 % del estudio como un objetivo que todos los negocios deban alcanzar.
Por último, elige una acción concreta para la próxima campaña: completar un detalle de entrega, mejorar la explicación de un producto o cambiar el destino para que coincida con la oferta. Revisa el resultado con la medición que ya utiliza el negocio. La vía de pedido no es lo mismo que el origen del descubrimiento: alguien puede ver una publicación social y comprar después en otro sitio. Un cambio en las ventas de un canal, por sí solo, no demuestra que la campaña lo haya causado.
Cómo calculamos las comparaciones
Analizamos el conjunto de datos isoc_ec_esels de Eurostat con las observaciones de la encuesta de 2025 sobre las ventas de 2024. La población incluye empresas con al menos 10 personas ocupadas, entre asalariados y trabajadores por cuenta propia, en la industria manufacturera, la construcción y los demás sectores no financieros cubiertos. Excluye a las empresas con menos de 10 personas ocupadas y no es una encuesta específica de comercios online ni de creadores. Usamos el agregado de la UE que publica Eurostat, no una media de los porcentajes nacionales.[1][2][3]
La medida principal divide el porcentaje de empresas que recibe al menos el 20 % de sus ventas web por marketplaces entre el porcentaje que tiene alguna venta web por esa vía. Para las empresas que usan ambas vías, restamos del numerador del umbral a quienes venden solo en marketplaces y dividimos entre quienes usan las dos. Los datos coinciden en país, año, ámbito sectorial, tamaño y unidad de porcentaje de empresas. Las descargas incluyen los valores originales, las fórmulas y las marcas de calidad.[1]
La estimación publicada del umbral para las grandes empresas alemanas no está disponible porque tiene una marca de baja fiabilidad. Eurostat incluye las estimaciones nacionales poco fiables en sus agregados de la UE. Por eso mantenemos las cifras publicadas de la UE y excluimos Alemania de los recuentos nacionales que requieren esa estimación. La tabla por países muestra un dato no disponible, no un cero. Este tratamiento difiere del que aplica Eurostat a los datos nacionales confidenciales, que excluye de los agregados de la UE.[3][6]
Contrastamos los cálculos con los porcentajes alternativos de Eurostat sobre vendedores web y comprobamos si las categorías de canales cuadraban. Queda una discrepancia en la fuente: para las empresas medianas de Lituania, combinar las categorías de tienda propia y marketplace da un 43,81 % con ventas web, mientras que el total publicado es del 43,85 %. Una descarga independiente reprodujo el dato. Conservamos los valores y no presentamos esa composición como un total exacto. La discrepancia no interviene en el cociente entre el umbral y los vendedores en marketplaces ni en la comparación nacional entre pequeñas y grandes.[1]
Los datos publicados están redondeados a dos decimales. Comprobamos cada cálculo principal con valores dentro de un margen de 0,005 puntos porcentuales a cada lado de cada dato. Las diferencias principales entre pequeñas y grandes y el sentido de las diferencias nacionales se mantienen en esta comprobación. Los rangos reflejan la precisión de presentación, no intervalos de confianza de la encuesta. El extracto no aporta los microdatos ni las covarianzas de la encuesta necesarias para estimar la incertidumbre de nuestras comparaciones derivadas.
Es una fotografía de las vías de venta declaradas para un año. No permite establecer por qué las eligen las empresas, si una es más rentable ni qué ocurriría al cambiar su combinación. Trabajos anteriores de Eurostat y la OCDE ya han comparado canales de comercio electrónico. Nuestra aportación es calcular la proporción entre vendedores en marketplaces, añadir la comparación entre quienes usan ambas vías y comprobar los resultados por país para el último año de ventas disponible en este extracto.[2][4]
- Descargar los resultados calculados (CSV)
- Descargar el paquete de análisis (ZIP; instrucciones en inglés)
El CSV incluye los porcentajes de origen, las proporciones calculadas y las marcas de calidad de la fuente. Los campos numéricos usan punto decimal para facilitar su reutilización en análisis.
Fuentes y notas
- Eurostat, E-commerce sales of enterprises by size class of enterprise (isoc_ec_esels), consultado el 17 de octubre de 2026. Año de la encuesta: 2025; año de referencia de las ventas: 2024. Los cálculos usan PC_ENT, C10-S951_X_K, el agregado de la UE y los países de la UE por separado. Indicadores: E_AWSELL, E_AWS_COWN, E_AWS_CMP, E_AWS_CMP_GE20, E_AWS_CBOTH y E_AWS_CMPQ. El paquete de análisis incluye los cálculos y las notas sobre la calidad de los datos de origen.
- Eurostat, E-commerce statistics, datos extraídos en febrero de 2026. Explica que las ventas se refieren al año anterior, distingue entre sitio web o aplicación propios y marketplaces, y diferencia las ventas web de otros pedidos electrónicos. Una empresa puede vender por ambas vías web.
- Eurostat, metadatos sobre el uso de las TIC en las empresas, apartados 3.3–3.6 y 18.5. El agregado sectorial incluye las secciones C–J y L–N y el grupo 95.1 de NACE Rev. 2. El tamaño incluye a asalariados y trabajadores por cuenta propia. Los agregados de la UE conservan las estimaciones nacionales marcadas como poco fiables; excluyen los datos nacionales confidenciales. La celda no disponible del umbral de las grandes empresas alemanas lleva la marca de baja fiabilidad. Por eso se omite de los recuentos de países con ambas estimaciones, pero se mantiene la estimación de la UE que publica Eurostat.
- OCDE, The Digital Transformation of SMEs (2021), capítulo sobre plataformas online, figura 3.4. El trabajo previo compara el uso de marketplaces y el umbral del 20 % de ventas entre vendedores online. Este artículo usa como denominador a los vendedores en marketplaces y añade una comparación entre empresas que venden por ambas vías. No afirma ser la primera investigación sobre canales de comercio electrónico.
- El aviso de reutilización de Eurostat permite reutilizar los datos estadísticos citando la fuente. Los cálculos, la interpretación y las traducciones son de Influence IQ. Eurostat no se hace responsable de estas adaptaciones.
- Eurostat, European businesses statistics compilers’ manual for ICT usage and e-commerce in enterprises, edición de 2025. El módulo B, pregunta B3, página impresa 38, asigna el 100 % de las ventas web a la única vía utilizada por las empresas que venden solo por una. Esto respalda el cálculo para empresas con ambas vías. El apartado 5.2, página impresa 253, indica que las estimaciones nacionales poco fiables se incluyen en los agregados de la UE, mientras que los datos nacionales confidenciales se excluyen.
Los cálculos, la interpretación y las traducciones son de Influence IQ. Eurostat no se hace responsable de estas adaptaciones.